Corre el año 2003 cuando Muinsco inicia su andadura de manos del particular. La experiencia adquirida tras diez años de actividad como taller de carpintería le permite ganarse la confianza de sus clientes de forma rápida y segura.
Es el momento de plantearse nuevos horizontes.
Con la capacidad de distanciarse de la actividad puramente comercial, Muinsco descubre un mercado en crecimiento: el particular ocupa la mayor parte de su tiempo en su lugar de trabajo.
Hacia él dirigen sus esfuerzos, ofreciendo soluciones estéticas y funcionales a profesionales de diferentes actividades empresariales. |